PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO Y SIMULACIÓN EN REPRODUCCIÓN HUMANA ASISTIDA Y MEDICINA FETAL

Durante años, el modelo tradicional de aprendizaje ha sido el método aceptado para aprender habilidades quirúrgicas. El lema "Ver uno, hacer uno, enseñar uno" era el lema del programa de entrenamiento quirúrgico.

Si esto alguna vez fue cierto es cuestionable, pero ciertamente no se ajusta a los estándares actuales de educación y atención al paciente o la realidad de la mayoría de los programas de residencia.

Se necesita un nuevo modelo para la enseñanza y la evaluación de las habilidades quirúrgicas que asegure la estandarización de las habilidades con mediciones de rendimiento confiables.

La simulación clínica reduce el nivel de estrés y ansiedad del profesional, ofreciéndole la posibilidad de cometer errores y repetir los procedimientos de manera ilimitada, sin poner en riesgo al paciente.

La "competencia" se ha convertido en el nuevo paradigma de la educación médica y la certificación. La competencia quirúrgica implica una combinación de conocimiento, habilidades técnicas, toma de decisiones (antes, durante y después de la operación), habilidades de comunicación y liderazgo.

El uso de modelos para la enseñanza y las pruebas en el laboratorio garantiza una mejor calidad y estandarización de la instrucción, la retroalimentación y la evaluación de la competencia.

Se puede evaluar cualquier habilidad técnica. El paso inicial en la enseñanza y la evaluación requiere dividir el procedimiento o la tarea en segmentos estandarizables enseñables o medibles.

El proceso requiere criterios establecidos para evaluar las habilidades técnicas.

Los criterios definen claramente cómo se debe realizar una tarea con descripciones de lo que es correcto y lo que es incorrecto.

Hoy en día hay un número cada vez mayor de sistemas computarizados y productos de realidad virtual disponibles tanto para enseñar, como para evaluar las habilidades quirúrgicas.

Las nuevas técnicas quirúrgicas y aplicaciones médicas dependen cada vez más de la tecnología. Los programas de capacitación deben evolucionar, mantenerse al día y exponer a los capacitados para el uso y la aplicación de esa tecnología.

El paradigma de la educación médica y quirúrgica está cambiando. Ahora se requiere que las residencias quirúrgicas cuenten con laboratorios de habilidades para que puedan producirse diversos grados de capacitación quirúrgica y adquisición de habilidades fuera de quirófano. Existe una creciente evidencia de que los cirujanos pueden aprender muchas habilidades fundamentales y procedimientos específicos con simuladores.